Un pequeño portal donde comparto muchos de mis pensamientos, visiones de la vida y gustos de todo tipo.
domingo, 26 de septiembre de 2021
Una vez y otra vez... Mil veces a la vez
Tú y yo, dos almas, dos cuerpos, un solo ente. Porque desde que tocaste a mi puerta, sentí el pálpito que el corazón no niega. Y es que... ¿qué habría pasado si hubiera hecho caso omiso a ese llamado del destino? Seguramente mi existencia continuaría en penitencias, fría, apagada, como campos de nieve helada. Tú y yo sabemos por qué ocurrió todo esto, pero no es necesario mencionarlo. Somos conscientes de lo que queremos. Somos dos remos que propulsamos esta embarcación en la misma dirección. Porque sin ti no sería posible avanzar, sin mí dicha tarea también sería compleja de realizar. Lo hacemos por voluntad y gusto propio, y no es para menos, ya que nuestras mentes no mienten. La conexión habla por sí sola, aun si no usara palabras. Tú y yo, aun si todo está volcado, sabemos que entre nosotros no faltará bocado. Sentir que contigo mi ser quiere convivir, es un dogma tan fuerte que no se puede eludir, sino al contrario, un lugar al que siempre deseo ir. Tú, que me brindas gozo sin igual; yo, que te otorgo atención sin parar. Así, pues, constituimos todo lo que ambos queremos dar, y no solo gozo y atención, sino todo un ramillete que comprende sobrado sentimiento y emoción.
Tú y yo, danzando al ritmo de nuestros pensamientos, es un momento que deseo perdure en nuestro firmamento. Eres la estrella que alumbra mi cielo y no escatimaré en darte siempre las gracias por ello. Tú y yo, uno solo por siempre.
viernes, 24 de septiembre de 2021
sábado, 4 de septiembre de 2021
El ácido y excitante Cuarteto de cuerdas nº 1 de Alexander Mosolov (1900 - 1973)
En mi peregrinaje a través de cuartetos de cuerdas con toques ácidos, vanguardistas, provocadores, modernos pero enormemente atractivos, me volví a topar con el Cuarteto de Cuerdas nº 1 del compositor soviético Alexander Mosolov. Una verdadera obra maestra. Una obra hechizante por su deslumbrante e impresionante manejo armónico, rítmico y melódico. Este hombre supo como agregar un toque picante y sobradamente fino. También percibo sensualidad y aire oriental. Esa danza del IV (Finale. Allegro molto, risoluto) es como una danza india, exquisita en su sensualidad y punzantes ritmos salvajes y sexuales al son de un momento de euforia orgiástica recreando una posición del Kamasutra, como evocando una polka del Cáucaso. Es realmente sensacional. Me encanta por lo agridulce de sus notas, su inexorable crudeza, pero de muy visionario alcance y grandeza.
Su Concierto para Piano nº 1 es también destacado. Uno de los más picantes conciertos que conozco para el instrumento (y puedo decir que conozco muchos, más de 1000 si no estoy mal). Muy recomendado de mi parte también. Cualquiera que tenga afinidad con Shostakovich, Prokofiev, Khachaturian, Eshpai, Popov, Schnittke!, etc., podría gustarle esta magnífica creación (link aquí).