Los sonidos de la naturaleza no se hacen esperar, y como susurro al oído en mañana tranquila, hablan en un lenguaje especial, un lenguaje que quien lo escucha puede no entender, pero que con seguridad va a comprender... Pasan las horas, la vida y el caminar, muestran todos los lados, todos los lados en su andar, el cansancio ha llegado, las fuerzas se han descontinuado, pero se debe seguir porque llega lo noche, y al refugio han de llegar, desde múltiples lugares en medio de este pequeño mundo suelen llegar. El cansancio va deprisa, pero los ganas doblegan sus fuerzas, y aunque llega la noche, quizás con su "tenebrosa oscuridad", siempre, y nunca casi siempre, debemos recordar que, la noche siempre llega, pero consigo también llega la mañana...
La oscuridad no siempre es sinónimo de peligro y la claridad, no siempre, es sinónimo de seguridad. Así que, aunque venga la oscura, la oscura noche, nunca olviden recordar que la oscuridad también puede ser sinónimo de seguridad, y si no lo es, una y mil veces, recordar que después de la noche, siempre llega la mañana. No importa si es de día o de noche, si es oscuridad o claridad, con seguridad y sin miedo, estaré siempre aquí, estaré contigo siempre. Si es de noche y debemos caminar, con seguridad buscaremos una lampara para alumbrar. Si es de día y hace calor, agua hallaremos para tomar, siempre juntos vamos a estar.
El Bardo
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